Compañía de videojuegos BetaDwarf en Dinamarca: de dar pena a vender miles de copias.

Steffen Kabbelgaard y Kenneth Harder (creadores de BetaDwarf), estudiantes de Desarrollo de Videojuegos en la Universidad de Aalborg (Dinamarca) tenían un sueño, dedicar su vida al desarrollo de videojuegos y poder vivir de ello. En 2011 iniciaron, sin apenas presupuesto, su aventura emprendedora de una forma un tanto peculiar.

Tres meses después de explicarle a la universidad la idea a desarrollar, el equipo contaba con 7 personas para iniciar el proyecto. Se llamó Forced, un juego de rol multijugador (MMORPG) similar al Diablo o al Guild Wars. Su objetivo era el de desarrollar el videojuego en 2 meses pero finalmente tardaron casi tres años en terminarlo.

BetaDwarf force

Durante unas semanas, la universidad les cedió un pequeño espacio y finalmente les dijeron que la abandonasen. Poco después encontraron una sala en desuso dentro de la universidad y decidieron ocuparla, allí se llevaron todo, colchones, escritorios, ordenadores y todo lo necesario para vivir al estilo okupa.

Unos cuantos meses después la facultad se percató de la existencia del fuerte que los chicos de BetaDwarf se habían montado, al día siguiente los echaron con todo el equipo y el videojuego a mitad desarrollo. Con los ahorros que tenían alquilaron una casa de campo pero cuando se quedaron sin presupuesto decidieron lanzar un crowdfunding en Kickstarter pero fracasó.

dwarf

Uno de los miembros del equipo creó una imagen contando sus penas, la foto se hizo viral y se consiguió una recaudación de 58.500€, la gente simpatizó con la historia detrás del equipo de desarrollo del proyecto Forced y así hicieron donaciones.

Dos años después se quedaron sin fondos por segunda vez y decidieron pedir un préstamo de 179.000€ para terminar a la perfección el proyecto. Y así fue, en los meses siguientes Forced fue terminado, se vendieron cientos de miles de copia suponiendo un éxito para los chicos de BetaDwarf.

BetaDwarf