Cómo estudiar en verano y no morir en el intento

Estudiar en verano es una labor cuanto menos costosa. Después de un intenso año de estudios o trabajo lo último que apetece es volver a los apuntes, sumergirse en los libros de texto y pasar horas encerrado, y mucho menos mientras la gente está en la playa.

La solución que nosotros proponemos para saber cómo estudiar en verano y no morir en el intento es la de elaborar un horario, elegir un momento concreto del día para estudiar, fijar unos días de estudio y un lugar concreto…

Elabora un horario en el que haya tiempo para todo, tiempo para el estudio y tiempo para el disfrute. Hay que saber diferenciar cuando es el momento para trabajar y cuando no lo es. Por lo tanto recomendamos hacer un timetable en el que se indique ambos momentos.

El mejor momento del día para estudiar, desde nuestro punto de vista, es después del desayuno, cuando la mente está más despejada y el calor es menor. Queda todo el día por delante y una vez acabadas las tareas lectivas se dispone de todo el día para disfrutar del verano como tal.

También es recomendable fijar unos días de estudio, no siendo necesario estudiar en verano todos los días (a no ser que sea imprescindible de verdad), al fin y al cabo las personas necesitamos descansar y desconectar de la monotonía de todo el año.

Otro de los aspectos fundamentales es el lugar de estudio. En la época estival es más complicado encontrar un lugar en el que no sufrir distracciones, y aquí es donde entra también el horario y un lugar adecuado, sin distracciones. Buscar una hora en la que no haya mucho movimiento de gente ayuda al estudio.