“La carrera ahora no nos sirve, nos hemos ido fuera o hecho FP”

Este es el punto vital de miles de universitarios que ya están licenciados o graduados y ven que han hecho lo que se les pidió desde la sociedad que hicieran, lo que se presuponía el camino normal, y que no han obtenido el resultado que les pertocaría.

Se esforzaron, se sacaron una carrera universitaria y se lanzaron al mercado laboral. Pero no consiguieron trabajar de lo suyo o, si lo hicieron, fue sin remuneración como becarios temporales. Algunos incluso con máster, con dos carreras, grados dobles o el currículum lleno de cursos e idiomas. Es el drama de los denominados ni-nis, un término que aún viene a criminalizar más a una generación que, siendo la más preparada de la historia, se ha chocado con una realidad social y económica complicada.

Así es como muchos han decidido coger el toro por los cuernos y dar un giro, replantear su situación. Se han dado cuenta que como ellos hay muchos jóvenes compitiendo con currículums similares y que una carrera como la que tienen no abre las puerta que abría en la época de sus padres. Por ello, han decidido formarse de formas diferentes, ya sea con titulaciones técnicas más enfocadas al mercado laboral correspondientes a la Formación Profesional como estudiando en inglés en otro país europeo.

Con la Formación Profesional, la cual ha sido vendida como que era algo menor para quien no servía para estudiar, muchos universitarios encuentran un forma de acceder a las demandas reales del mercado. Es por ello que en los últimos años ha aumentado el número de estudiantes matriculados, alrededor de en un 40%.

Otra opción que escogen muchos jóvenes universitarios o estudiantes que ya han cursado un FP es salir a estudiar en Europa. Así consiguen volver con un currículum diferenciado del resto, un inglés envidiable, una experiencia personal y académica enriquecedora y un título universitario en una prestigiosa universidad como las que se encuentran en Dinamarca. De hecho, el país danés ofrece becas y subvenciona el 100% del coste de los estudios, ya que apuesta por la atraer formación. Muchos de quienes hacen esta apuesta, acaban encontrando trabajo en el país, después de haber disfrutado de unos programas educativos innovadores, focalizados al trabajo con empresas y casos real y compartiendo aulas con estudiantes de muchos países.

Si quieres hacer un grado universitario o un máster en Dinamarca, infórmate y aprovecha que se ha abierto durante febrero el periodo de matrícula.