Vivir y estudiar en Aarhus desde el punto de vista de Rut

«A medida que pasan los primeros días, el miedo se va convirtiendo en curiosidad y ganas de aprender más y conocer más gente». Con estas palabras nuestra estudiante y educowayter Rut Marcos, comienza a describirnos como han sido sus primeros días como estudiante del Grado Universitario en Value Chain Management en Aarhus, Dinamarca. ¡Conoce toda la experiencia de Ruth en la siguiente entrevista!:

¿Tenías algún miedo o preocupación antes de ir a tu nueva ciudad? Descríbenos cuáles fueron estas preocupaciones y qué te impulsó a tomar la decisión de venir (una decisión valiente).

Irse a estudiar tan lejos de casa siempre da un poco de miedo al principio. Llegar a un país del que desconoces la cultura, y a una ciudad en la que no conoces a nadie, da bastante respeto. Pero realmente, a mi esto se me pasó en exactamente cuatro días.

Nada más pasar las puertas de la Universidad ya empiezas a sentir el ambiente que vas a tener durante todo el curso. Vas caminando, intentando encontrar el auditorio para tu primera clase, y en el camino, al pasar junto a los estudiantes, te das cuenta de que escuchas más inglés que danés, además de conversaciones en otros tantos idiomas. Ves gente de todo tipo y todas las nacionalidades. En clase será exactamente lo mismo: tendrás compañeros de toda Europa e incluso de otros continentes.

A medida que pasan los primeros días, el miedo se va convirtiendo en curiosidad y ganas de aprender más y conocer más gente. En esto también son de mucha ayuda los llamados “Introduction Days”, que se hacen en todas las universidades, en los que haces todo tipo de juegos y actividades con tus compañeros para ir formando grupo.

¿Cuales fueron tus primeras impresiones respecto a: la ciudad, universidad, nueva metodología, compañer@s, cultura, etc? ¿Ha superado tus expectativas?

Una vez pasados estos días, empiezan las clases de verdad. Los países nórdicos son mundialmente conocidos por tener un nivel de educación altísimo y muy eficiente, y yo aseguro que esto es así, pero también que prácticamente nunca te aburres en clase. Yo estudio Value Chain Management en VIA, y los profesores aquí intentan hacer que cada lección sea diferente, utilizando proyectos y actividades con las que aprendes a poner en práctica toda la teoría. Esto sonará algo contradictor, pero durante el semestre no hace falta estudiar (con esto me refiero a sentarse horas a memorizar contenido teórico) porque con todas las actividades de clase acabas reteniendo la información sin siquiera darte cuenta.

Precisamente, yo he estudiado un año de universidad en España antes de venir aquí, y mis padres no podían creérselo cuando las primeras semanas les contaba que ahora voy a clase con ganas. Todo está enfocado al aprendizaje efectivo y muchas veces te parecerá que estás “jugando” en clase, pero esto es parte de la estrategia de las universidades danesas: te enseñan a querer aprender, a querer mejorar y estudiar por ti mismo, sin que te sientas forzado a hacerlo.

¿Que destacarías o que cosas te están gustando más de esta experiencia?¿ Cómo es tu día a día en tu nueva ciudad? ¿Que tipos de amigos estás haciendo? ¿Estas conociendo nuevas ciudades y/o países?

La vida aquí es tranquila, pero siempre hay momentos para pasárselo bien. Normalmente yo tengo clase los lunes, miércoles y jueves; y esos días me los paso prácticamente enteros en el campus. Las clases en VIA suelen ser de 8 a 11:30 de la mañana, seguidas por un descanso para comer con tus amigos en la cantina (aprovecho para mencionar que la comida está buenísima, es sana y barata), y siguen de 12:30 a 16:00. Después, suelo ir al gimnasio. Los días libres de la semana suelo pasármelos en casa de mis mejores amigos o terminando proyectos.

En Dinamarca, muchos jóvenes trabajan desde los 18 años, así que los días libres también permiten que puedas cumplir tus horas de trabajo sin tener que saltarte ninguna lección. Además, solemos salir de fiesta en la ciudad o en residencias universitarias los jueves, viernes y sábados (dependiendo de la semana).

Aquí algo muy típico son los Friday Bars, que son fiestas organizadas por las propias universidades cada viernes, y hacen que los alumnos nos conozcamos entre nosotros y pasemos un buen rato juntos. A parte, los precios son muy asequibles comparados con los de la ciudad. Aarhus es una ciudad totalmente universitaria, y siempre hay algo que hacer. La vida nocturna es muy animada y hay muchísimos pubs y discotecas geniales a orillas del canal.

¿Tienes pensando hacer un erasmus o un intercambio internacional en otro país durante tus estudios? ¿Dónde y por qué?

Estando todavía en primer semestre, no tengo claro del todo a qué me quiero dedicar cuando acabe mis estudios, pero sé que quiero estudiar un máster antes de empezar a trabajar. Me está encantando este país y su forma de hacer las cosas, así que estaría feliz de hacerlo en Copenhague, por ejemplo, aunque también me gustaría irme a otro país. De todos modos, no creo que pida beca erasmus o intercambio, porque en quinto semestre hay prácticas obligatorias y también podemos hacerlas en otro país, pero sé que la universidad facilita mucho los intercambios tanto con países europeos como con Estados Unidos, Canadá o Australia.

¿Cómo valoras tu decisión de dar el paso y venir a Dinamarca después de un par de meses aquí?

En conclusión, creo que estudiando y viviendo aquí aprendo y crezco continuamente. Aprendo mucho en clase y en la universidad, pero también cada vez que tengo que ir sola al banco o a una cita con “Citizens’ Services”. Aprendo cuando voy con mis amigas a entregar currículums, cuando tengo que tomar decisiones por mí misma, o al trabajar en grupo con mis compañeros. También me he dado cuenta de que, por mucho respeto que de separarte de tu gente y de tu casa, se pueden tener dos hogares al mismo tiempo, pese a que estén separados por miles de kilómetros. Que tus compañeros de clase pueden llegar a ser tu familia y que, pese a que haya diferencias culturales, siempre habrá un montón de cosas más que nos unan.

He aprendido a cuidar de mí y de mis amigos como si nos conociésemos de toda la vida, porque aquí solo nos tenemos los unos a los otros. Por otro lado, es típico pensar que los daneses son personas frías y distantes, pero realmente son amables y amistosos, y están siempre dispuestos tanto a ayudarte con cualquier problema como a salir de fiesta contigo.

Finalmente, me encanta la carrera que estoy estudiando, me encanta mi universidad y su metodología y estoy totalmente enamorada de esta ciudad, este país y su gente, y solo puedo decir que, a pesar del frío, aquí estoy feliz. Siempre muy abrigada, pero feliz.