Christiania, el barrio-ciudad hippie de Copenhage

Christiania,  el segundo lugar más visitado de Dinamarca. El barrio-ciudad hippie, repleto de graffitis, restaurantes, tiendecitas de hachís, actos culturales y que lleva 40 años de auto-organización, siendo de lo más cercano a una sociedad anarquista que existe en el mundo.

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La historia nació en los 70, cuando un grupo de hippies ocupó paulatinamente una antigua zona militar y acabó por quedarse y reconvertir todo el espacio en un barrio nuevo, bonito y habitable. Una de aquellas fundadores, que hoy, con 70 años, aún vive en Christiania, afirma, recordando aquellos tiempos, que “reconstruimos casas, hicimos otras nuevas. Era mucho trabajo, pero lo hacíamos sin prisa, disfrutando la vida. Fumábamos porros sí, se olía por todas partes, pero no hacíamos mal a nadie y queríamos demostrar que otro sistema de vida, en que todos nos ayudábamos y compartíamos lo que teníamos, era posible. Creíamos en una sociedad autosuficiente, autogobernada y asamblearia”.

Hoy es el espíritu sigue vigente, tomando todas las decisiones asambleariamente en busca del diálogo y el consenso, pero han ido habiendo transformaciones internas y negociaciones con las autoridades. En los últimos años, se han producido cambios en relación con la venta de marihuana, no sólo por las presiones exteriores si no por el intento interno de protegerse contra las bandas criminales que nada tienen que ver con el estilo de vida de Christiania.

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El lugar está siempre abierto a todo el mundo, que lo visita sin parar, como uno de los reclamos más buscados. No se permite fotografiar el interior, dado que podría poner en problemas a alguien consumiendo drogas blandas. Las drogas duras están totalmente prohibidas, y tampoco se permiten los coches en Christiania. El lugar está lleno de restaurantes, que no dudan los visitantes en visitar para probar comida vegetariana hecha con productos locales. A parte de la prohibición de drogas duras, tampoco hay coches en Christiania. Es un lugar que trabaja en su creatividad, algo que va en el ADN hippie, pero lo habita gente de todo tipo: jóvenes, famílias, niños… Los cuales llevan una vida normal incluso trabajando fuera de Christiania, pagando sus impuestos, etc. Hasta han tenido que pedir un gran préstamo bancario para regularizar parte de los terrenos de Christiania, dadas las presiones y negociaciones del gobierno. Eso sí, la propiedad sigue siendo comunal y todas las decisiones colectivas.

Este es uno de los bonitos y curiosos lugares que seguramente visitarás si decides ir a trabajar y estudiar a Dinamarca. Estudiar en Dinamarca es gratis, dado que se subvenciona el 100% de la matrícula.